Exposición artistas ganadores 2024

En la LV edición del Certamen Nacional de Arte de Luarca resultaron ganadoras las artistas JAVIER SOTO y NOÉ BARANDA, Premios Ayuntamiento de Valdés y Caja Rural de Asturias respectivamente.

Dentro de las actividades relacionadas con el CNAL, con la finalidad promocionar y de contribuir a la visibilidad de los artistas, se realiza una exposición individual de los ganadores y se edita un catálogo de cada artista.


Javier
Soto

  • El amo de la playa

  • Ver obras
    El amo de la playa
    Sangre animal, acrílico y spray sobre tela, 190x160 cm
    Bodegón
    Sangre animal, acrílico y spray sobre tela, 120x120 cm
    Original
    Sangre animal, acrílico y spray sobre tela, 190x380 cm
    Tiburón con pulpos
    Sangre animal, acrílico y spray sobre tela, 170x265 cm
    Ola salvaje
    Sangre animal, acrílico y spray sobre tela, 170x265 cm
    Medusa
    Sangre animal, acrílico y spray sobre tela, 163x190 cm
    S.H.I.E.L.D.S./P1
    Madera, sangre, fibra de vidrio y laca, 88x50 cm
    S.H.I.E.L.D.S./P4
    Madera, sangre, fibra de vidrio y laca, 72x48 cm
    S.H.I.E.L.D.S./P2
    Madera, sangre, fibra de vidrio y laca, 84x56 cm
    S.H.I.E.L.D.S./P3
    Madera, sangre, fibra de vidrio y laca, 70x37 cm
    S.H.I.E.L.D.S./P6
    Madera, sangre, fibra de vidrio y laca, 82x55 CM
    S.H.I.E.L.D.S./P7
    Madera, sangre, fibra de vidrio y laca, 93X38 cm
    S.H.I.E.L.D.S./P9
    Madera, sangre, fibra de vidrio y laca, 75x45 cm
    Mis adentros
    Sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla, 42x29,5 cm
    Mis adentros
    Sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla, 42x29,5 cm
    Mis adentros
    Sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla, 42x29,5 cm
    Mis adentros
    Sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla, 42x29,5 cm
    Mis adentros
    Sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla, 42x29,5 cm
    Mis adentros
    Sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla, 42x29,5 cm
    Mis adentros
    Sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla, 42x29,5 cm
  • Leer texto

    EL AMO DE LA PLAYA.

    El proyecto se centra en la creación pictórica monocromática a través del uso exclusivo de la sangre. El objetivo es la investigación plástica iniciada en 2013 sobre la compleja manipulación y delicada aplicación de este material en la pintura sin dejar de lado su profunda relación con la cultura ancestral y contemporánea, desde las pinturas rupestres hasta su sintetización en laboratorios biomédicos.
    El amo de la playa aprovecha las propiedades naturales y artificiales, la carga histórica y tecnológica, así como los significados y simbolismos de la sangre para desarrollar una obra expandida que abarque una dimensión tanto personal como social y colectiva.

    S.H.I.E.L.D.S.
    Heráldicas, como escudos, prototipos que pertenecen a una serie experimental pensada desde la carne por y para definir en su forma objetos que son una combinación de tecnología alienígena, crestas, olas y protovirus. Son escudos de protección a modo de estandartes, los cuales, pretendo que jueguen con la idea de ser algo inquietante que se relaciona a partes iguales con la escultura y con la pintura y que semántica, simbólica y formalmente conformen su propia identidad individual creando paradójicamente una idea de grupo o patrulla también a modo de ejército. Pensadas para instaurarse en el espacio expositivo a modo de mancha-parásito en disposición única, individual o de modo grupal según las necesidades en el espacio.

    MIS ADENTROS
    Serie de dibujos hechos en sangre y mantequilla animal sobre papel cebolla. Basados en imágenes de naturaleza ambigua, entre lo geométrico y lo orgánico, que dan continuidad a la serie de piezas en madera denominada S.H.I.E.LD.S. Dichos dibujos están realizados con sangre animal y mantequilla, con unas dimensiones de 42x29,5 cm. Aquí se juega con la idea de introducir el concepto de los testículos o huevos de un toro en las figuras romboidales y amorfas a modo de quistes o protuberancias invasivas, generando nuevas formas. En las composiciones de las formas se juega también con la superposición de varias entre sí para crear nuevos prototipos de identidad indeterminada y amorfa. Romper las geometrías y la ortogonalidad a favor de lo enquistado y lo protuberante como imposición.



    JAVIER SOTO

    Julio 2025


Noé
Baranda

  • Fusiles al amanecer

  • Ver obras
    La Lucha
    Fotografía, 100x150 cm.
    Sin título, de la serie "La Lucha"
    Fotografía 87x130 cm.
    Sin título, de la serie "La Lucha"
    Fotografía 87x130 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Fusiles al amanecer"
    Fotografía 66x100 cm.
    Sin título, de la serie "Quemas. Procesos para una geografía del desastre"
    Fotografía 87x130 cm.
    Sin título, de la serie "Quemas. Procesos para una geografía del desastre"
    Fotografía 87x130 cm.
    Sipudiste con aquel dolor, podrás con éste
    Fotografía 100x150 cm.
    La Fuga
    Fotografía 87x130 cm.
    Sin título, de la serie "La Fuga"
    Fotografía 87x130 cm.
  • Leer texto

    LA VIDA FUE SOLO UN DESTELLO.

    Al nivel nocturno de la mano
    deben crecer siempre las hierbas
    hoja de mi hoja
    pero muy pronto
    y derecho
    siguiendo la estela de los árboles
    he sentido contra la vena de mi muñeca
    la urdimbre rasgarse
    hasta que toda conexión de la noche es sajada
    y solo me adelanto para convertirme
    en la veta color miel
    del iris del primero en llegar.
    Jhon Berger

    La narratividad de la escenificación abre la opción a múltiples significados, a la acumulación de capas semánticas. Cada cual puede descubrir en estas imágenes un sentido propio. El fotógrafo les concede vida autónoma e independiente sin que ello las exima de vinculaciones autorreferenciales o biográficas para el propio autor. De hecho, entre ellas están los paisajes de su infancia, así como objetos cotidianos encontrados en la casa familiar. Una suerte de viaje íntimo, de autorretrato. La vida fue solo un destello del flash.
    Los paisajes de Noé Baranda forman parte de su experiencia y de su historia. Además del placer estético que pueda proporcionar el género, la acción de seleccionar y jerarquizar determinados espacios implica un acto de memoria, de regreso tanto físico como emocional a un territorio. Horacio Fernández reflexiona sobre el concepto de paisaje del escritor y geógrafo cultural John Brinckerhoff Jackson:
    Jackson sostiene que el paisaje es antes un lugar que una imagen, un lugar construido socialmente, siempre artificial, en el que se encuentra asimismo la naturaleza, pero siempre modificada o transformada por la intervención humana. Los paisajes son construcciones políticas, responden a necesidades sociales. Siempre son culturales, afirma Jackson, pero al mismo tiempo también son naturales, en distintos tipos de síntesis de naturaleza y cultura.

    En el principio era el paisaje, y el paisaje se convirtió en imagen. En sus fotografías no somos simples espectadores de los paisajes, participamos de ellos. Sus personajes recrean escenas que nos mantienen en un estado de alerta. Hay un ambiente construido que convive con la naturaleza. Seguimos la estela de los árboles en la oscuridad, cazados por la iluminación extradiegética del flash. En este artificio hay resonancias de las palabras de Henry David Thoreau acerca de la foresta que se encuentra durante un paseo invernal: Los árboles y los arbustos elevan sus brazos blancos al cielo en todas sus direcciones; y donde había paredes y setos vemos formas fantásticas estirándose y jugando felices en el sombreado del paisaje, como si la Naturaleza hubiera esparcido sus diseños hechos durante la noche como modelos para el arte del hombre.

    Del sueño a la vigilia, de la oscuridad a la luz. En los intersticios entre ambos aparecen las hendiduras por medio de las cuales es posible acceder al envés de unos paisajes que son lugar antes que imagen. Escenarios que cuentan historias y despiertan memorias. Ello también ocurre con otro tipo de paisajes, los domésticos. En los bodegones Noé Baranda recoge objetos que, más allá de su función puramente instrumental, están cargados de proyecciones personales e investidos con valores simbólicos. Remo Bodei teorizó sobre la existencia de los dos tipos de nostalgia, la cerrada y la abierta, que aplicamos a las cosas con las que estamos en contacto. «La nostalgia cerrada se repliega en sí misma en la añoranza de lo que se ha perdido», precisó. Sin embargo, la «nostalgia abierta», que es la que impregna estas fotografías, tendría otra deriva:
    En la nostalgia abierta, las cosas ya no están sometidas al deseo inextinguible del retorno a un irrecuperable pasado, no se adhieren al sueño de modificar la irreversibilidad del tiempo, de dar vuelta o perpetuar la secuencia de los acontecimientos que se presentan una sola vez en toda la eternidad, sino que se han convertido en los vehículos de un viaje de descubrimiento de un pasado también cargado de posible futuro.

    Fotografiados sin melancolía y con dignidad pese a su origen modesto y cotidiano, los objetos son abordados a modo de retrato de las personas a las que pertenecieron. Son identidad. Una herencia afectiva que funciona como «eslabón de continuidad entre las generaciones», como apuntó el filósofo italiano. En una sociedad en la que la perdurabilidad de las cosas está destinada a desaparecer bajo el peso del consumo rápido, estos bodegones son anclaje pero también proyección. Resultan familiares y ajenos a un mismo tiempo. Familiares en su vinculación a un pasado y ajenos porque, perdido el significado utilitario, esos objetos entran en otra categoría, aquella de la «nostalgia abierta».

    Santos Zunzunegui dice que Abbas Kiarostami «reclamará la existencia de un cine “inacabado e incompleto” en el que el espectador pueda intervenir “llenando las lagunas”, donde se invita a éste último a una operación de descubrimiento». Más allá del cine, el artista iraní aplica esta máxima al resto de manifestaciones que aborda, como es el caso de la fotografía y también de la poesía. Hay uno de sus poemas que, como señala Zuzunegui, reincide especialmente en esta idea: «Soy el héroe de una historia / carente de relato / y carente de héroe». La obra abierta de Noé Baranda opera en el develamiento, aporta datos parciales emplazando a una búsqueda de significados más allá de las apariencias. Muchos héroes y muchos relatos son posibles. Memoria y olvido, luz y sombra, vida y muerte, el relato particular deviene universal. El objetivo es repensar la imagen y completar los huecos semánticos, por ello construye fotografías inconclusas, para que cada cual cree con ellas las coordenadas de su propia geografía.



    Natalia Alonso Arduengo

Fechas exposición e itinerancia

CMAE, Avilés. Octubre-Noviembre 2025.

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CNAL 2024